Peter Schiff ha reanudado su crítica hacia Bitcoin, afirmando que la promesa del presidente Donald Trump de convertir a América en la capital mundial de Bitcoin ayudó a atraer votos y donaciones en criptomonedas. Sus últimos comentarios han añadido un matiz político a la discusión, que ya estaba formada por la adopción institucional, la estrategia de tesorería corporativa y la reciente debilidad de Bitcoin.