Uno de los mayores desafíos en el espacio criptográfico siempre ha sido convencer a los usuarios de pasar de la economía web2 a la web3.

🟠 Web2 – Realizas pagos con tarjeta de crédito y los elementos del juego pertenecen a los desarrolladores.

🟠 Web3 – Pagas con criptomonedas desde tu billetera, y todos los elementos del juego te pertenecen personalmente en forma de NFT.

💬 Durante el ciclo 2020-2021, se sentaron las bases para una ola masiva de juegos criptográficos, con la propiedad de NFT y el uso de tokens de proyecto como moneda principal.

Los jugadores solo podían obtener elementos y mejoras del juego usando tokens de proyecto, lo que hacía que los valores de los tokens se dispararan en miles de por ciento.

❓ Entonces, ¿qué salió mal con los juegos de tap modernos?

Los tokens no tienen ninguna utilidad real. Su único uso es venderlos en un exchange tras tocar la pantalla sin pensar.

🔴 Actualmente, todos los juegos de Tap siguen un proceso centralizado web2 donde los usuarios ganan tokens que pueden convertirse en criptomonedas web3. Pero después, los jugadores no saben qué hacer con los tokens, salvo venderlos en un exchange.

📉 Como resultado, vemos el mismo patrón: las fichas del juego de toque pierden valor continuamente porque carecen de utilidad en el mundo real.

Sin caso de uso = no hay motivo para comprar.

🪙 El segundo problema es que es imposible distribuir grandes cantidades de dinero a un gran número de usuarios, lo que deja a la mayoría de los jugadores con apenas unos centavos.

❗️El tercer problema es que la mayoría de los proyectos están construidos como juegos web2 con mecánicas web3 torpemente incorporadas, a menudo limitadas a simples transacciones o retiros de tokens en cadena.

Si bien muchos proyectos con decenas de millones de usuarios llegaron al mercado, solo Notcoin logró darle un uso real a su token.

🔴 Por eso, los juegos de tap lograron atraer usuarios como proyectos web2, pero fracasaron estrepitosamente como iniciativas web3. Desaparecieron incluso antes de completar el desarrollo de la aplicación.

Entonces, ¿adoptarán los videojuegos esta nueva economía por completo? Puede que sí, pero el tiempo lo es todo.

📊 El periodo de mayor compromiso ya pasó. Ahora nos encontramos en una fase de decepción y abandono de proyectos, lo que significa que se ha perdido la oportunidad de desarrollar plenamente el potencial.

Lo que podría haber sido una gran historia de transición a la web3 se vio truncada por la codicia de los desarrolladores, dejándonos con proyectos simples envueltos en un brillante paquete criptográfico.