La inteligencia artificial (IA) ha estado generando revuelo en múltiples industrias y su potencial transformador no pasa desapercibido en Wall Street.
Según el estratega senior de Goldman Sachs, Ben Snider, la capacidad de la IA para estimular la productividad podría traducirse directamente en un aumento del 30% en las ganancias del S&P 500 durante la próxima década.
Inteligencia artificial: una bendición para el S&P 500
La IA, que se ha desarrollado rápidamente, se encuentra ahora en un punto en el que puede mejorar notablemente la productividad, un pilar de las ganancias corporativas. Esta tecnología no es solo una novedad; es un punto de inflexión para los inversores y las corporaciones.
Durante la próxima década, Goldman Sachs pronostica un aumento de la productividad anual del 1,5% debido a la IA, lo que posiblemente lleve a un incremento de las ganancias del 30% o más para las empresas del S&P 500.
El auge de ChatGPT de OpenAI, un innovador chatbot de IA, ha estimulado una ola de interés en el potencial disruptivo de la IA, especialmente en las formas en que podría cambiar la vida cotidiana.
Este aumento del interés no se da solo entre los entusiastas de la tecnología, sino también entre los inversores, que ven la IA como un nuevo motor de crecimiento de las ganancias. Esto es particularmente pertinente en un momento en el que el optimismo se ve atenuado por las interrupciones de la cadena de suministro y el aumento de los costos de los préstamos.
Tecnología y más allá: sectores que se beneficiarán
Si bien los beneficiarios inmediatos de esta transformación impulsada por la IA pueden parecer las empresas tecnológicas, Snider insiste en que los verdaderos ganadores a largo plazo pueden estar en otra parte.
Es difícil predecir con precisión dónde surgirán estos ganadores. Como ejemplo, trazó un paralelo con la burbuja tecnológica de 1999 o 2000, cuando habría sido difícil predecir en qué medida Facebook o Uber transformarían la vida cotidiana.
Snider aconseja a los inversores que diversifiquen sus inversiones en renta variable entre sectores cíclicos y defensivos. En concreto, destacó los sectores de la energía y la atención sanitaria por sus atractivas valoraciones.
La influencia de la política monetaria en la estrategia de inversión
En cuanto a las preocupaciones inmediatas, Snider analizó el impacto del ajuste monetario de la Reserva Federal de Estados Unidos. Espera que la mayor parte de este proceso de ajuste ya se haya llevado a cabo.
Sin embargo, sus efectos actuales sobre la economía siguen siendo tema de especulación. Un área de preocupación notable de la reciente temporada de resultados es que las empresas del S&P 500 parecen estar reduciendo el gasto corporativo.
Una posible explicación podría ser el elevado tipo de interés, que podría hacer que las empresas se muestren más reacias a emitir deuda, lo que frenaría su gasto. Esta tendencia es evidente en la caída de las recompras de acciones del S&P 500, que bajaron un 20% interanual en el primer trimestre de este año.
La llegada de la IA está llamada a tener un enorme impacto en la economía, desde impulsar la productividad hasta transformar las industrias. A medida que las empresas, los inversores y el mercado en general navegan por estos tiempos dinámicos, el S&P 500 se beneficiará de la revolución de la IA, lo que podría anunciar una nueva era de crecimiento de las ganancias.
