¿Por qué siempre que compro baja y cuando vendo sube?
Hablemos de algo muy interesante, algo que casi todos han experimentado: en el trading, a veces justo cuando compras, el precio empieza a bajar. Te duele y decides vender, y resulta que el precio comienza a rebotar inmediatamente.
Al decir esto, probablemente todos tengan recuerdos similares, como si los grandes operadores estuvieran obsesionados con esos pocos valores que tienen, hasta llegar a la ilusión de que uno puede manipular el mercado en sentido contrario. Pero cuando realmente intentas hacer lo opuesto, vendiendo cuando quieres comprar y comprando cuando quieres vender, es muy posible que no puedas escapar de un hechizo similar.
En realidad, no es que los grandes operadores estén atentos a quién debe ser liquidado, sino que siempre hay alguien que justo será liquidado.
Cada nivel de precio en el gráfico de velas está respaldado por registros de transacciones; siempre habrá alguien que justo compra en la cima y alguien que justo vende en el fondo.
Como mencioné antes, las personas tienen recuerdos especialmente profundos de los momentos desafortunados que les ocurren; si se hiciera una estadística, de cien transacciones, tal vez solo diez u ocho realmente caen en ese tipo de situaciones, pero esas pocas experiencias quedan marcadas de manera muy profunda, hasta el punto de que las otras transacciones normales quedan eclipsadas.
Este es también uno de los mayores valores de introducir el pensamiento cuantitativo en el campo de la inversión, ya que se puede utilizar datos históricos para hacer estadísticas. Desde el pasado hasta el presente, si se hubiera operado siempre bajo la misma lógica, cuál es realmente la probabilidad (frecuencia) de quedar atrapado en la cima, en lugar de basarse en impresiones subjetivas.
Por supuesto, este enfoque no es infalible; lo que ocurrió en el pasado no garantiza lo que ocurrirá en el futuro, pero al menos, utilizar métodos estadísticos puede ayudar a liberar a las personas de ciertas ilusiones, como que los grandes operadores no están realmente fijándose en tu pequeño capital, sino que es tu mente la que refuerza algunas experiencias desafortunadas que ocurrieron por casualidad.